- No, Andresito. Vos no podés escribir ficción. Vos dedícate a la música, la literatura es mía. Vengo rompiéndome el culo en el taller de Liliana Heker durante años como para que vos, pese a que trabajaste de periodista antes de conocerme, y cuando yo ni siquiera era chef, compitas conmigo. No quiero eso en una pareja.
"Y bueno, qué sé yo. Tiene algo de razón", pensé. "Si total vengo a full con la música, toco entre 3 y 4 veces por semana, hago alguna girita que organizo con mi productora... siempre puedo escribir sobre la música que me gusta, ¿no? El Blues no es competencia, Norita. "¿De eso sí puedo escribir, Rumberita?".
- "Sí, Andresito. Eso no me molesta. Tampoco me molestan las poesías de Iaque, aunque me moleste que se compare con Borges y que los domingos, tengamos que escucharlas con mi hermana Lucía y mamá Dianita".
- Bueno, Rumbe. Trato hecho. Todo sea por el futuro de la pareja.
Claro, un tiempo después me enteré que su ex pareja la dejó por la escritora hot Pola Olaixarac, autora de "Las teorías salvajes" y a la que más de un@ le debe haber dedicado sus buenas pajas. Pero a vos Norita, no. No te dedicaron pajas. O al menos todavía no, y no sé si a tus 41 años te dedicarán muchas. Eso sí, te lo reconozco: te queda mucho mejor el pelo largo, esa melena salvaje que el pelo corto como llevabas cuando salías conmigo. "Me gusta así, es más cómodo" me repetías cuando te decía que lo dejaras crecer un poco.
De ahí que fuera grande mi sorpresa cuando hace unos días, en la cola del Gaumont, mientras yo salía, vi a Federico Jeanmaire (un escritor que yo leía y vos denostabas, sin leerlo, ojo) y al mirarlo vi a alguien que se le colgaba del cuello. Federico es vecino del barrio, varias veces te conté que lo había cruzado y nunca me había animado a decirle nada (lo mucho que me gustaron "Papá" y "Mitre", por ejemplo). Seguí con mi mirada fija unos segundos para ver a quién se comía el premio Clarín. esa curiosidad inevitable, el Rial y Ventura que llevo adentro.... ¡y OMG! ¡Eras vos, Norita!
Bueno, siempre hiciste las reglas y las deshiciste a tu antojo. Supongo que Federico sí puede escribir ficción. Y vos podés ligar algo de su experiencia.... no sé, contactos supongo. Tal vez te resulta más simple publicar una nueva novela ahora. Ojo, no pienso que seas interesada, no. Creo en el amor, aunque te lleves 20 años, obvio. ¿A quién no le pasó?