viernes, 9 de noviembre de 2018

Amiga

"Amiiiiiiiiga", estiraba la i Norita cuando recibía un llamado al fijo de alguna de sus amigas. Ana Cohan, la productora de cine lesbiana que había sido acosada y "convertida" según palabras de Norita por Vanessa Ragone (de Haddock Films, productora de "El secreto de sus ojos", entre otras). O cuando la llamaba Celeste Pesoa, la hija de Quique.

Parecía tan dulce, como si ese llamado realmente le alegrara el día, la tarde o la noche. Como si la llamara Susana Giménez para decirle que se había ganado el millón de dólares. Las escuchaba caminando por el departamento, o al menos fingía que las escuchaba mientras hacía otras cosas. Y hacía algún comentario condescendiente hasta que cortaba.

Y después me contaba todo a mi, las miserias de sus amigas, lo boludas que eran. Pero vos no, Norita. Vos no sos boluda. Y mucho menos hipócrita.